Me duelen las cervicales ¿qué puedo hacer?

Podrías empezar cogiendo una pelota de tenis, ponla en el suelo, entre tus pies descalzos. Siéntate sobre tus isquiones, la columna vertebral ligeramente alargada hacia el techo. La cabeza elegantemente sobre la columna. Respira ampliamente. Pon uno de tus pies encima de la pelota y durante unos minutos desplaza vigorosamente tu planta del pie encima de ella, intenta llegar con presión a toda la superficie de la planta. Primero de un pie primero, y luego del otro. Unos tres minutos cada pie.

¿Qué tal? ¿Ha mejorado tu nuca?

Si ha mejorado posiblemente es porque tu dolor cervical tiene relación con la vía anatómica posterior superficial. Es decir que entre las plantas de los pies y el cráneo hay varias estructuras que transmiten tensión, movimiento, información. Una de ellas pasa a lo largo de toda la parte posterior del cuerpo.

Cuando trabajamos frente una pantalla, cuando miramos el móvil, cuando conducimos, etc. normalmente inclinamos la cabeza hacia adelante desplazándola de su eje. Una cabeza humana pesa alrededor de 5 o 6Kg cuando está alineada con la columna vertebral, pero cuando se aleja de la línea media, el peso se multiplica provocando mayor tensión y fatiga en las estructuras posteriores.

A veces estas tensiones se mantienen durante meses, años y el día menos pensado, después de algún episodio de estrés, de haber comido peor (comida procesada, por ejemplo) o de haber bebido menos agua, hacemos un gesto brusco y aparece un dolor agudo.

Masajear distalmente (a cierta distancia del foco del dolor) puede ayudar a que la tensión miofascial (tejido muscular y fascial) se libere permitiendo mejor paso a los nutrientes y mejor evacuación de materiales de desecho.

Cualquier “dolorcito” que aparece repentinamente tras un gesto brusco, cuanto antes lo tratemos mejor.

Te cuento un par de conceptos para que con esta información puedas tener acceso a la solución que más te convenga.

Concepto uno:

Las cervicales son uno de los puentes que tenemos en el cuerpo, junto con las lumbares, son lugares que conectan y articulan movimiento entre los tres volúmenes (cabeza, tórax y abdomen) que configuran el tronco.

Concepto dos:

De la cabeza a los pies, pasando por delante, por detrás, por el medio, por los costados y en espiral, el cuerpo se encuentra conectado o envuelto de una red filamentosa, como un micro film transparente viscoso y elástico que empaqueta distintos elementos del cuerpo: el tejido fascial. La fascia es sobretodo sostén y transmisora de tensión. Actúa como un muelle, absorbe la tensión y la libera. Podría decirse que de punta a punta existe como una tela de araña tridimensional que conecta y empaqueta los distintos elementos, músculos, huesos, órganos….

El tejido fascial también tiene capacidad de deformarse, como el film transparente de cocina.

La fascia tiende adaptarse a la postura, como los zapatos se adaptan a los distintos pies…
Entonces mantener la cabeza inclinada hacia adelante durante largos periodos de tiempo puede generar una demanda de tensión y a la larga deformar esta red fascial. Por eso, activar o flexibilizar este tejido en otro punto alejado puede contribuir a relajar todo el trayecto.

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